Julián Casanova elabora una clarividente defensa de la democracia en Europa contra Europa: 1914-1945

El escritor examina con detalle, combinando la narración y el análisis, la revolución rusa y el surgimiento de los fascismos, los reveses democráticos y los avances autoritarios, la cultura del enfrentamiento y las consecuencias que todo eso tuvo para un continente que acabó destruido y roto en mil pedazos.
CASANOVA RUIZ, Julián, Europa contra Europa. 1914-1945, Crítica, Barcelona, 2011, 258 páginas.

Julián Casanova (Valdealgorfa, Teruel, 1956) es un prestigioso catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza. Además de poseer un excelso reconocimiento en la faceta de docente, el profesor también es un afamado divulgador y un prolífico escritor. La mayor parte de sus publicaciones se centran en la Historia del siglo XX. Casanova abarca especialmente el periodo comprendido entre el inicio de la II República y el final del franquismo. De esta etapa, destacan sus libros República y guerra civil (Crítica/Marcial Pons, Barcelona, 2007) y La Iglesia de Franco (Temas de Hoy, Madrid, 2001).

Sin embargo, el autor también busca introducir al lector dentro del convulso siglo XX europeo. De esta forma, nace Europa contra Europa: 1914-1945. A través de esta publicación, Casanova señala quiénes son los protagonistas de este periodo. Estos actores convergen en un continuo enfrentamiento multilateral, en donde se produce la caída del orden social arraigado en la sociedad europea y el surgimiento de la cultura del enfrentamiento y de la política de masas.

La publicación presenta una notable minuciosidad en el estudio de las tendencias y de los movimientos políticos que aparecen a lo largo de este siglo. Casanova alcanza un perfecto equilibrio en su análisis de las doctrinas ideológicas, sociales y económicas que confluyen durante esta época y que originan un enfrentamiento virulento y continuo de los gobiernos europeos para alzarse con el poder.

Esta confrontación ocasiona el derrocamiento de los regímenes democráticos liberales y parlamentarios y la derogación de las libertades de los ciudadanos en Europa. El retorno del autoritarismo desemboca en la llegada al poder del fascismo y del comunismo, dos tendencias irreconciliables, pero muy similares entre sí.  

Casanova comienza su obra elaborando una especie de introducción general, en la que resume los planteamientos que relata pormenorizadamente en los capítulos sucesivos. El escritor expone diversas ideas de manera sintetizada con el propósito de que el lector sea capaz de comprender fácilmente los motivos por los que se fragua la caída de los vetustos regímenes políticos europeos y se produce el hundimiento de las estructuras sociales tradicionales en los que se fundamentan.

A partir del año 1914, surge un enfrentamiento entre los ciudadanos europeos y los gobiernos del viejo continente. Esta confrontación desemboca en el nacimiento de dos nuevas ideologías extremas: el fascismo y el comunismo.

Julián Casanova elabora un examen minucioso sobre el ascenso al poder del nazismo en Alemania.

Posteriormente, el escritor describe los problemas existentes en el Imperio Ruso durante el gobierno de la dinastía zarista. Nicolás II se aferra al poder absoluto en vez de promulgar unas leyes más justas e igualitarias. Esto ocasiona la pérdida del prestigio del zar, por lo que los opositores comienzan a contemplar una notable debilidad en el otrora divino gobernante.

Este régimen autoritario cae derribado de forma súbita gracias al empuje popular que ejerce el proletariado ante el orden social instituido en el imperio. “La crisis de autoridad y la pérdida de confianza en el régimen iban a desembocar en motines, huelgas, deserciones del frente y, finalmente, en una transformación profunda de la estructura de poder que había dominado Rusia durante siglos” (Julián Casanova, 2011, pág. 43).

Tras el triunfo de la revolución bolchevique, comienza una verdadera pesadilla para todos los individuos que conforman la sociedad rusa. Los dirigentes persiguen sin discreción a toda la población, a la que acusan de disidente. De esta forma, se instaura un régimen autoritario y dictatorial. “La revolución bolchevique tuvo que silenciar a sus críticos, eliminar toda forma de oposición política y someter a una sociedad que no podía controlar por medios pacíficos. Del sueño revolucionario, se pasó pronto a la pesadilla del terror” (Julián Casanova, pág. 59).

El autor también analiza el fascismo italiano. La I Guerra Mundial presenta una gran relevancia en el triunfo de este movimiento político de masas en el estado de Italia. Casanova enfatiza en la trascendencia que posee este enfrentamiento bélico en el surgimiento de una sociedad dolida por un armisticio insuficiente. “La Paz de Versalles hizo sangrar las heridas de guerra no cicatrizadas. Italia no obtuvo colonias en África y en el Oriente Próximo, el sueño de muchos nacionalistas, que se sintieron agraviados por esa victoria mutilada” (Julián Casanova, pág. 66).    

Mussolini comanda el sueño imperial que desea la sociedad italiana. El dirigente aspira a revitalizar el fulgor del Imperio Romano. Italia no podía desempeñar un papel determinante en el continente europeo, pero sí emprender una guerra colonial ansiada por quienes creían que, para ser fuerte y dominante, el fascismo debía cumplir su destino imperial” (Julián Casanova, págs. 82-83). Estas ansias imperialistas llevan a Mussolini a colaborar con Hitler, y esta alianza conduce al dirigente y al estado transalpino al desastre.

El líder italiano quiere establecer un estado totalitario a través del establecimiento de una revolución que rompa con el orden social establecido. Sin embargo, los continuos pactos con las élites sociales anulan este deseo insurreccional. “El fascismo llegó a sustanciales acuerdos para acceder al gobierno y consolidarse en el poder con todos los sectores de la vieja élite prefascista y las instituciones más conservadoras de la sociedad. Todos estos aliados mantuvieron una considerable autonomía”. (Julián Casanova, pág. 81).

Asimismo, el escritor elabora un examen minucioso sobre el ascenso al poder y la consolidación del nazismo en Alemania. La República de Weimar surge tras la derrota germana en la I Guerra Mundial. Esta capitulación cae como una losa sobre la ciudadanía alemana, que no es capaz de asimilar la noticia y toma el gobierno de las urbes. Esta insurrección desmorona la estabilidad del régimen republicano. “La gente se lanzó a las calles a reclamar una profunda reforma del orden público y social. Los consejos de obreros y soldados se hicieron con el control de las ciudades, mientras que el aparato militar y policial apenas ofrecía resistencia” (Julián Casanova, pág. 91)

El gobierno socialdemócrata teme que triunfe una revolución bolchevique en Alemania, por lo que trata de impedir la quiebra del sistema político y económico del régimen. Los dirigentes logran sofocar la revuelta a través de la virulenta actuación de los oficiales del ejército y de varios grupos de trabajadores voluntarios antirrevolucionarios. “Los rojos eran para ellos como ratas que estaban inundando Alemania y cuya eliminación requería de medidas extremas de violencia” (Julián Casanova, pág. 96).

Adolf Hitler capta a todos los alemanes que consideran que los políticos han dado una puñalada por la espalda a la nación, ya que solicitan un armisticio de paz en la I Guerra Mundial. El dirigente llega al poder gracias al apoyo que le brindan las élites sociales germanas. Estos individuos buscan quebrar el sistema político y derrocar a la democracia para restaurar un gobierno autoritario.

Fue una alianza de intereses entre Hitler y las élites conservadoras. Las élites conservadoras necesitaban el control de las masas por parte de Hitler para lograr un retorno duradero del dominio autoritario. Los políticos conservadores creían que podrían apoyarse en esas élites conservadoras para domesticar y controlar a Hitler (Julián Casanova, pág. 112).

Julián Casanova emplea el razonamiento crítico para reflexionar sobre el nacimiento del fascismo y del comunismo.

El autor esgrime que durante este periodo se produce el surgimiento y el ascenso al poder de los partidos políticos de masas que efectúan un profuso culto al líder. De esta forma, Casanova realiza una analogía entre las semejanzas existentes entre dos ideologías aparentemente opuestas, como el estalinismo y el nazismo. “Hitler y Stalin gozaron de poderes excepcionales basados en la exagerada adulación. Esas formas extravagantes de culto político hicieron a estas dictaduras diferentes de otras formas de autoritarismo, porque florecieron a través de la construcción y comunicación del culto”  (Julián Casanova, pág. 156).    

El escritor sostiene que Stalin utiliza este culto a la personalidad para ser visto por la población soviética como el verdadero heredero de la revolución iniciada por Lenin. Hitler emplea esta adulación personal para definir y consolidar su liderazgo en el poder. A pesar de esta similitud, ambos dirigentes son enemigos acérrimos.

Hitler manifiesta públicamente la intensa animadversión que siente por Stalin, pues escribe en abril del año 1945, cuando las tropas soviéticas acechan Berlín: “En una guerra en la que se enfrentan dos ideologías tan irreconciliables, el asunto solo puede arreglarse, inevitablemente, por la destrucción total de un bando o de otro” (Julián Casanova, pág. 158).  Paradójica afirmación, siendo que seis años atrás ambos líderes sellaron un pacto que propició el inicio de la II Guerra Mundial.

Casanova otorga al lector una visión objetiva sobre las controversias que se manifiestan en Europa durante la época de Entreguerras y la II Guerra Mundial. A lo largo de esta etapa, el auge del fascismo y del comunismo conlleva a los estados europeos a enfrascarse en una guerra, en donde el principal propósito de los contendientes es la aniquilación total del enemigo.

El autor evidencia como las sociedades de Europa muestran una banal aquiescencia a la hora de permitir que furibundos e iracundos dirigentes tomen el poder de los estados y lleven a Europa al desastre de una nueva guerra. De esta forma, Casanova emplea el razonamiento crítico para forzar al lector a reflexionar sobre estos sucesos que conducen a una batalla ideológica de Europa contra Europa.

El escritor elabora una crítica de los extremismos y aboga por una defensa tenaz de la democracia y del sistema parlamentario. Esta publicación expone los problemas que quebraron la estabilidad de Europa para que estos terrenos yermos, el fascismo y el comunismo, no vuelvan a arraigar y a florecer.

Bibliografía:

Casanova Ruiz, Julián, Europa contra Europa. 1914-1945, Crítica, Barcelona, 2011.

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