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Los gobernantes se desentienden del pasado cuando les interesa y lo recuperan cuando pretenden efectuar una función persuasiva en su discurso, llegando incluso a tener a historiadores en nómina para que refrenden sus argumentaciones históricas y legitimen su gobierno.

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Este libro analiza una sociedad en crisis que se rindió fácilmente ante el empuje hitleriano. La obra es la reflexión de un intelectual que asume la responsabilidad de quienes no se atrevieron a implicarse en los problemas de su tiempo.

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